"Todos los artículos que aparecen en este blog, son producto de la imaginación, no tienen nada que ver con hechos reales".

martes, 20 de mayo de 2008

CARTA DE UNA MADRE IGNORADA

CARTA DE UNA MADRE IGNORADA:



'No sé a cómo estamos hoy'. En esta casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores ilustrados con las imágenes de los santos que colgábamos al lado del tocador, ya no hay nada de eso, todas las cosas han ido desapareciendo, y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta. Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció, después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de una de mis bisnietas. Ahora ocupo el cuarto de los trebejos, el que está en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvidó, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me he pasado semanas buscando un lápiz, y cuando al fin lo encontraba, se me olvidaba dónde lo había puesto. A mis años las cosas se pierden fácilmente.La otra tarde me di cuenta que mi voz también había desaparecido, porque cuando le hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan, todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos escuchando atenta lo que dicen. A veces he intervenido en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno y les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, ni me miran, y tampoco me responden; entonces llena de tristeza, me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café.Lo hago así para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido, y vengan a buscarme y me pidan perdón, pero nadie viene a verme.El otro día les dije que cuando me muriera entonces sí me iban a extrañar, y el nieto más pequeño me dijo: ¿Abuela es que estás viva? Les causó tanta gracia que no paraban de reír. Estuve tres días llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio. Fue entonces cuando me convencí de que soy una persona invisible: me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, pero mi hija me mira y sigue barriendo sin tocarme, y los nietos pasan corriendo de un lado a otro sin tropezar conmigo.Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil; le llevé un té especial que yo misma preparé; se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, sólo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia; el té se fue enfriando poco a poco, mi corazón también.Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo, me puse muy contenta, ¡hacía tanto tiempo que no salía, y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme, quise arreglar las cosas con calma, los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban bolsas y juguetes al carro. Yo ya estaba lista y muy alegre me paré en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en el bullicio, comprendí que yo no estaba invitada; tal vez porque no cabía en el auto o porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque.Sentí cómo mi corazón se encogió, la barbilla me temblaba como cuando uno ya no aguanta las ganas de llorar. Vivo con mi familia y cada día me hago más vieja, pero cosa curiosa, ya no cumplo años, nadie me lo recuerda, todos están tan ocupados... yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes: ríen, gritan, sueñan, lloran, se abrazan, y se besan.Yo ya no sé a qué saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos entre mis brazos como si fueran míos, sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí, la vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar; pero un día mi nieta Laura que acababa de tener un bebé, me dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños por cuestión de salud; entonces ya no me les acerqué más, por temor a que les pasara algo a causa de mis imprudencias. ¡Ahora siento mucho miedo de contagiarlos!Sin embargo, aunque los quiero mucho, voy a causarles un último contratiempo; mañana que es domingo, y no están tan atareados, se encontrarán con una sorpresa: ya tengo en mis manos el frasco de pastillas que me voy a tomar y no lo voy a soltar, con eso de que todo se me pierde, lo haré en la sala para que me encuentren pronto. ¡Dios Mío... que tengan dinero para mi ataúd y que no me guarden un mal recuerdo! Yo los bendigo a todos y los perdono, porque ¿qué culpa tienen los pobres de que yo me haya vuelto invisible? Les dejaré éste papel para que tomen sus precauciones. Con tantas cosas que se inventan hoy, estoy segura que habrá algo que puedan comprar para que siempre sean vistos y escuchados; para que el día de mañana no tengan que morir.....
Desconozco al autor .Un saludo LEZ.

22 comentarios:

SUSANA dijo...

Muy buen artículo, para todos.
Porque todos somos el autor, ahora o en el futuro.

Y es tristísimo, porque corresponde a la realidad de personas que ahora mismo, no sólo han "caducado" para la sociedad, también para la propia familia, que guarda en la habitación trasera a los abuelos como si fueran un trasto o un mueble viejo sin utilidad.

Y nadie se salva Leznari, que la fecha de vencimiento de nuestra utilidad, cada vez es más corta!

Hubo un tiempo en el que las generaciones de una familia convivían y se alimentaban mutuamente, en un marco de respeto hacia quien había vivido más tiempo que nosotros. Hoy ese equilibrio es historia.

Te agradezco mucho esta publicación. Creo que es una lectura para la consciencia. Quizás un individuo o dos no podamos cambiar la tendencia de nuestro mundo actual. Pero podemos seguramente llegar con cariño y reconocimiento a quiénes nos rodean. No es poco.

Por otra parte quería darte las GRACIAS por tu visita a la Cueva, has sido muy cálida! Y me ha dado ocasión de conocer tu precioso blog. Estuve recorriendo excelentes artículos, con información muy clara (y muy útil)realmente muy bueno!

Si acaso estuvieras de acuerdo, me gustaría hacer un link a tu espacio, para leerte en forma periódica.

Muchas Gracias nuevamente Leznari por tu publicación!

Un abrazo!

Leznari dijo...

Hola Susana, gracias por tu visita, claro que puedes hacer un link a mi espacio, me encantaria,me gustó mucho leerte y por eso entro a verte.Respecto a mi post es profundo, lo he expuesto para que todos pensemos un poquito más en nuestros mayores, ya que nosotros seguiremos sus pasos. Un enorme saludo.LEZ

Aguabella dijo...

LEZNARI,esta historia la tengo guardada en mi pc, me puse a llorar cuando la leí, hoy vuelvo a verla y vuelvo a llorar como una tonta,que cruel es la vida algunas veces, hacemos cosas sin pensar que tenemos que pasar por el mismo camino todos.
me ahoga la pena al leer estas historias de ancianos, pero es una llamada de atención verdad?
Un besito guapa

Leznari dijo...

Agua...guapa opino como tu, yo también lo tengo en mi PC, y oyendo a unos conocidos como hablaban de su abuela..me acordé, me dió tanta pena....porque yo a mis abuelos los he venerado mucho, y pensé en poner el post para concienciar a los demás.Un beso mi niña LEZ

thot dijo...

Que historia más triste y lo peor es que sea tan real.

Espero que conciencie a mucha gente. Yo por mi parte te la tomo prestada para hacerla circular. Es lo menos que podemos hacer.
Espero no volverme un egoista y tratar así a mis padres o suegros.

Besos Lez.

Leznari dijo...

Hola Thot (deidad egipcia de la sabiduria)es broma....pero hoy leyendo un libro me salío tu nick jejeje.Me encanta que lo hagas circular, porque en un tiempo no muy lejano creo que nos tocará a nosotros y debemos concienciar a los de nuestra edad y a nuestros hijos (quizá egoismo propio)para que no siga ocurriendo esto y claro está...no nos toque a nosotros...aunque por mi parte...yo lo tengo claro..RESIDENCIA AL CANTO (si puedo permitirmelo,claro)un besito LEZ

La Mujer semilla dijo...

Hola Lez, he estado un rato leyendo y ha estado interesante, curioso, divertido y si, es increible poder tener un espacio donde expresarse y por dónde puede pasearse cualquier persona del mundo. Me encanta. Me gusta mucho que puedas disfrutar de mis mujeres. Me gustará pasear por aquí. Besos.

Leznari dijo...

Gracias mujer por visitarme, es cierto que tu espacio me ha encantado, tus mujeres ese ambiente que las rodea...espero que mi casa también te guste tanto como a mi la tuya.Un beso LEZ

baby dijo...

hola, no se que es peor, ser un viejo del q no se acuerdan o ser un viejo de residencia

Leznari dijo...

Hola baby, hacia tiempo que no te veia por aqui. Verás yo prefiero quizá ser un viejo de residencia, al menos no molesto a mis seres queridos que pueden venir a visitarme cuando les apetezca sin tener que tener ese compromiso con uno,y de esta manera puedo conversar con gente de mi edad (cuando sea viejita) y pasar las horas y los días hasta que me llegue el final, sabiendo que no molesto. Un beso LEZ

María dijo...

Hola:

Muchas gracias por tu visita a mi blog y por dejarme un comentario.

Me parece interesante el post que has puesto porque todos seremos, algún día, futuro, lo cual quiere decir que pasaremos a ser personas mayores, y nos encontraremos con la soledad, las enfermedades, el abandono de nuestros hijos... todo eso es muy triste, y ahora que lo vemos lejano, no nos paramos a pensarlo, olvidándonos, a veces, y unas porque no podemos y otras porque no nos damos cuenta, de nuestros mayores.

Un beso.

Leznari dijo...

Hola María, tambíen te doy las gracias por visitarme, me gustó tu blog asi que seré asidua. Un besito linda. LEZ

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Hay que cuidar, mimar y atender a los mayores. Todos llegaremos a esos años y querremos que nos traten bien, pues debemos hacer lo mismo ahora. Besos.

Leznari dijo...

Si Fer, yo mimo a mis mayores, y me duele ver como van perdiendo lo que eran, ese sesapil. Quizá por ello y para no hacer pasar a la generación que viene detrás de mi la obligación de atenderme ( como he comentado) me instale en una residencia.

Natacha dijo...

Lez, qué texto más triste. De todas formas estoy segura de que tus hijos nunca te dejarán de lado. Eres una buena madre y ellos te adoran... ven un buen ejemplo en tí, cosa que no pueden decir todos los hijos, por desgracia.
Un beso, mi miña
Natacha

Leznari dijo...

Mi querida Natacha..sabes que te quiero un montón?.Te imaginas los 4en una Residencia de viejitos? Jejeje es broma no imagines que aún nos queda tiempo para pensar en ello. Un enorme beso.LEZ

Elsis dijo...

Lez querida, esta es una historia muy triste.
Estos comportamientos no los puedo entender, será porque a mi cada día me quieren más y me lo demuestran constantemente.
A veces los más jóvenes creen que nunca van a envejecer y que siempre se van a poder valer por ellos mismos,deberían saber que todo lo que damos nos vuelve en mayor grado, no quiero saber lo que les espera con el ejemplo que les han dado a sus hijos.

Besitos,linda!!!

Leznari dijo...

Hola Elsis, llevas razón, yo tengo la conciencia muy tranquila puesto que como te he comentado en alguna ocasión, mis abuelos por ejemplo han tenido una vejez maravillosa, al verse queridos y arropados por sus hijos, sus nietos,sus bisnietos, y creo que mis padres tendrán lo mismo. Un besito preciosa. LEZ

Laiya dijo...

Precioso post, para mi la persona que mas quiero en esta vida es mi abuela y jamas la hablaria sin mirarla y jamas seria invisible para mi.
Pero por desgracia hay muchisimos ancianos que les niegan su cariño. Volvere mas por aki.

Leznari dijo...

Hola layla, gracias por venir a visitarme, te diré que para mi también fue muy importante mi abuela..falleció hace unos años(esperó a que llegara para despedirse de mi) y me dejó una tristeza tremenda en el corazón, teniamos una enorme complicidad y ...aunque hayan pasado unos años aun la echo de menos y la añoro.Un enorme beso LEZ

Caco dijo...

Te raja el alma... Duele muchísimo leerlo por mucho que sepa que es así...

Leznari dijo...

Si Caco, claro que duele..y más duele que haya personas tan poco sensibles, que no se les hiele la fibra cuando hacen esas cosas.
Besitos.
LEZ